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Peligran en Cuba plantas carnívoras

Cuba posee el mayor reservorio de plantas carnívoras en las Antillas con especies endémicas en peligro de extinción, significó en esta capital la doctora Cristina Panfet, vicepresidenta de la Sociedad Cubana de Botánica.

En declaraciones a la AIN, explicó que las especies del género Pinguicula: P. cubensis, P. filifolia, P. lignicola y P. jackii destacan por ser autóctonas y por encontrarse amenazadas, en especial las dos últimas.

Pinguicula lignicola habita en la Sierra de Moa, Holguín, y en la zona de Mina Iberia, Guantánamo, en el oriente del país, crece adherida en troncos leñosos y se ve amenazada por los cambios climáticos que provocan sequía, y por la acción del hombre.

Esta y P. casabitoana, de República Dominicana, son las únicas especies epifitas del género que existen en la naturaleza, y crecen sobre otro vegetal usándolo solo como soporte, precisó la vicepresidenta de la Sociedad
Cubana de Botánica. 

Pinguicula jackii es oriunda del Escambray, sistema montañoso del centro de la Isla, crece sobre la roca caliza con mucha humedad y posee una peculiar flor azul. También la sequía y la deforestación son su principal
enemigo, abundó la especialista. 

Otra especie existente en la mayor de las Antillas pertenece al género Genlisea: G. luteoviridis, exclusiva de Pinar del Río y de la Isla de la Juventud, donde fue reencontrada después de más de 20 años de búsqueda.
El género Genlisea presenta una curiosa distribución, al hallarse en Cuba, África y Brasil, en este último con la característica de poseer especímenes calificados como gigantes, comparados con los de la Isla, afirma
Panfet.

Las plantas del género Utricularia dominan el ambiente acuático y crecen en lagunas de aguas ácidas. En el mundo, se cuentan al menos mil 600 especies, y una de las familias más populares de todas es Droseraceae, la cual también está amenazada por su comercialización.

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